Cuál es el límite de sal recomendable para evitar un aumento de la tensión arterial

limite de sal
16 marzo, 2022

Aunque la sal es un condimento muy apreciado desde la Antigüedad para dar sabor a las comidas y preservar carnes, numerosos estudios científicos han mostrado que puede ser perjudicial para la salud. En realidad, la sal de mesa está conformada por un mineral -cloruro de sodio- que se encuentra naturalmente distribuido en distintas zonas del planeta y que resulta indispensable para el organismo humano. El problema es el consumo excesivo de sal, que se incrementó con la preparación industrial de alimentos y que ha llevado a un aumento de las enfermedades cardiovasculares, además de dañar las respuestas inmunológicas y los huesos. ¿Cuál es el límite de sal recomendable?

Tomar conciencia

El cuerpo humano requiere unos 500 mg diarios de sodio para conducir los impulsos nerviosos, contraer músculos y mantener un balance adecuado entre el agua y los minerales. Sin embargo, los seres humanos consumen mucho más que eso actualmente. Y cuanto más sodio se ingiere, más agua se retiene, lo que genera problemas en la circulación de la sangre, en la filtración y la excreción de orina por parte de los riñones.

Hay que aclarar que el sodio no es lo mismo que la sal. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda no ingerir más de 2 gramos diarios de sodio, lo que equivale a una cucharadita de té o 5 gramos de sal.

Como los alimentos ya contienen sodio en su preparación- especialmente los ultraprocesados, congelados, panificados y enlatados-, lo mejor es acostumbrarse a no agregar sal extra a la comida antes de servirla en la mesa. Con la sal que viene incluida en los alimentos industrializados, alcanza para cubrir el requerimiento diario del organismo.

Concientización sobre la sal

En la Semana de Sensibilización sobre la Sal, es preciso recordar que el sodio es uno de los enemigos principales de las personas hipertensas. Se estima que 1 de cada 2 argentinos tiene la presión arterial por encima del límite (140/90) y más de la mitad no lo sabe o no logra controlarla mediante un tratamiento adecuado, según un relevamiento reciente de la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial. La hipertensión, además, va de la mano muchas veces de las enfermedades renales, que afectan a 1 de cada 8 argentinos. Y ambas dolencias empeoran con un alto consumo de sal.

En la Argentina, el consumo de sal por persona es muy alto: el Ministerio de Salud de la Nación estima que se ingieren unos 11 gramos de sal cada día, cuando lo aconsejable es menos de la mitad. Alrededor del 17% de la población le agrega sal a los alimentos durante la cocción, a pesar de que los alimentos procesados ya contienen altísimos niveles de sodio.

Disminuir el consumo de sal

Las autoridades sanitarias calculan que si la población argentina disminuyera 3 gramos de sal por día, se podrían evitar unas 6.000 muertes por enfermedad cardiovascular (infarto de miocardio, ACV).

Algunos tips para disminuir el consumo de sal:

  • Reemplazarla con otros condimentos: orégano, pimienta, ajo, limón, hierbas frescas.
  • No poner saleros en la mesa.
  • No agregar sal durante la cocción.
  • Leer las etiquetas de los alimentos industrializados y elegir los de menos contenido de sodio.
  • No consumir snacks (papas fritas, chizitos, maní salado) ni embutidos (chorizo, salame, etc).
  • Reducir la ingesta de facturas, fiambres, pizzas, panes elaborados (que suelen contener mucha sal).
  • Para armar picadas, utilizar zanahorias, nueces, almendras y quesos bajos en sal.
  • La sal marina NO es más saludable que la sal común. Tampoco las sales coloreadas (como la rosa del Himalaya) tienen ventajas, más allá del sabor. Lo importante es reducir la cantidad que se ingiere, cualquiera sea la sal utilizada.

Es importante acostumbrar a los niños desde pequeños a ingerir comidas sin sal agregada, en lo posible. La recomendación en Estados Unidos para los chicos de 5 a 9 años es de 1500 mg de sodio por día. Los jóvenes de 9 a 13 años no deberían sobrepasar los 1.800 mg, lo que significa que deberían incorporar menos de una cucharita de sal (incluyendo el sodio de los alimentos preparados).

En verdad, todo el mundo se beneficiaría si disminuyera el consumo de sodio. Incluso las personas con diabetes tipo 2 pueden bajar significativamente su presión arterial sistólica (alta) y diastólica (baja) si evitan la sal en su dieta, según confirmó un reciente estudio.

El compromiso de la industria alimenticia

Es preciso no sólo un esfuerzo individual y familiar sino también un compromiso de la industria alimentaria para reducir el contenido de sal en los alimentos.

alimentos con sal

En Estados Unidos, la FDA planea restringir el sodio en las comidas mediante acuerdos voluntarios con la cadena de productores.

En la Argentina, ya hay acuerdos con panaderías para elaborar pan con menos sodio y hay normas que obligan a los restaurantes a sacar los saleros de la mesa. La iniciativa “Menos Sal, Más Vida”, del Ministerio de Salud de la Nación, se propone aumentar la regulación del consumo de sal y la cantidad de productos bajos en sodio en las góndolas mediante acuerdos con la industria alimentaria.

La implementación de un etiquetado frontal en los paquetes de alimentos, señalan los expertos, también contribuiría a tomar conciencia sobre el exceso de consumo de sodio en el país.

Por Alejandra Folgarait @alefolgarait
REDACCIÓN PENSAR SALUD
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Tags: cómo reemplazar el sodio | hipertensión | riñones | sal | sodio | ultraprocesados

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