De la soja al trigo transgénico: la controversia se reenciende

soja y trigo transgénicos
24 junio, 2021

En Argentina producimos soja y trigo transgénicos. El caso de la soja es paradigmático, de oro verde a yuyo, dividió aguas en el país y representa el símbolo de los cultivos transgénicos o genéticamente modificados (GM) en Argentina.

En 1996, Argentina aprobó la primera soja GM. En ese momento era un grano más, ya que se produjeron 11 millones de toneladas. Dos décadas después, en la campaña 2016/17, se alcanzaron las 57,3 millones de toneladas. Es el boom de la soja o la “sojización”.

A fines del 2020, Argentina aprobó el primer trigo transgénico en el mundo (trigo HB4).  ¿Cuáles son las preocupaciones en torno a soja y trigo transgénicos? ¿Cuáles son las ventajas y riesgos de los cultivos transgénicos? ¿Habrá un boom del trigo? Empecemos por la soja.

Ventajas de la soja transgénica

  • Exportaciones. La soja se convirtió en el principal cultivo del país y generó toda una cadena agroindustrial que hoy representa un tercio de las exportaciones de Argentina.
  • Protección de suelos. Aceleró la reconversión agrícola en el país al adoptar la siembra directa, la cual requiere menos labranza y protege más los suelos.
  • Impulso microeconómico y tecnológico. Es el motor de las economías de cientos de localidades del país, y alimentó la industria metalmecánica (para fabricar maquinaria) y el desarrollo científico-tecnológico.

Riesgos de la soja transgénica

  • Desmonte. Cerca de 5 millones de hectáreas de bosques nativos fueron desmontadas entre 1998 y 2014. Buena parte del desmonte se dio en zonas marginales y trajo desertificación y una pérdida de biodiversidad.
  • Impacto social. La deforestación también fue expulsando a las comunidades campesinas. Además, es un cultivo que requiere menos mano de obra que otras tareas del campo, por lo que trajo desempleo rural.
  • Agroquímicos. En 1997 se vendieron 57 millones de litros de agroquímicos. En 2016 esa cifra se elevó a más 300 millones de litros. El principal producto es el glifosato al que la soja es tolerante.

El uso de agroquímicos está asociado a un impacto en la biodiversidad. Se pueden transformar en disruptores endócrinos que alteran el funcionamiento biológico de la flora y fauna autóctona.

Desde hace años la organización Médicos de Pueblos Fumigados viene denunciando que los agroquímicos generan cáncer y malformaciones congénitas. Estudios locales detectaron una mayor tasa de mutaciones entre las personas y niños que viven en zonas afectadas por las derivas de agroquímicos producto de las fumigaciones aéreas.

Soja y trigo transgénicos ¿Qué es un transgénico?

A los cultivos GM (como la soja y el trigo transgénicos) se les introduce un gen de otra especie. Ejemplos:

  • Soja. A la primera soja GM se le agregó un gen de la bacteria Agrobacterium tumefaciens. Permite que la planta produzca una enzima que la vuelve tolerante al glifosato.
  • Maíz Bt. El primer maíz transgénico aprobado en el país incorporó resistencia a los insectos lepidópteros. Para ello se le introdujo un gen de la bacteria Bacillus thuringiensis, a partir del cual la planta es capaz de generar una toxina para los insectos plaga.

Los transgenes se pueden apilar para generar variedades de cultivos en los que confluyan varios. Ya existen un maíz  con resistencia a insectos coleópteros y lepidópteros, y tolerancia a dos herbicidas glifosato gracias a cuatro transgenes.

Argentina ha aprobado 61 cultivos GM. Para ello deben pasar tres etapas:

  1. En la primera hay que demostrar, con ensayos en territorio, que el cultivo no tiene efectos sobre el ambiente peores a los que tiene el cultivo convencional.
  2. Luego, Senasa verifica que no sea dañino para la salud humana. Se hacen ensayos con animales, a los que alimentan con la semilla GM y la convencional.
  3. Finalmente, se analiza el impacto económico (positivo o negativo) que puede tener el nuevo cultivo.

Trigo HB4

El trigo HB4 fue desarrollado por el equipo de la científica Raquel Chan del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral, del Conicet. En 2020 Argentina aprobó su uso, aunque para empezar a cultivarlo hay que esperar que también lo apruebe Brasil, el principal mercado argentino de este cereal.

El trigo HB4 incorpora un gen proveniente del girasol que activa naturalmente una respuesta frente a factores climáticos y del suelo asociados a la sequía. Puede lograr un 20% más de rendimiento que el trigo convencional bajo estrés hídrico.

Pero además, agrega un gen de la bacteria Streptomyces hygroscopicus, el cual le permite desarrollar una enzima que la hace tolerante al herbicida glufosinato de amonio. Se trata del sustituto del glifosato, para el que las malezas vienen desarrollando resistencia.

“Según la FAO, el glufosinato de amonio es 15 veces más tóxico que el glifosato, ampliamente cuestionado y prohibido en muchos países por su toxicidad aguda y sus efectos neurotóxicos y genotóxicos. Es letal para organismos que contribuyen naturalmente a mantener la dinámica de los agroecosistemas: arañas, ácaros, artrópodos depredadores, mariposas y otros polinizadores y microorganismos del suelo”, asegura una carta abierta del científicos argentinos que advierten sobre el peligro del trigo transgénico.

El argumento de ambientalistas y un sector científico es que el trigo HB4 incrementará el uso de agroquímicos con sus consecuencias ambientales y de salud.

¿Alfajores transgénicos?

Pero el trigo HB4 plantea una nueva controversia. Será el primer cultivo transgénico de consumo masivo y directo. El cereal se usa para producir la harina con la que se hace el pan y otros alimentos, en cambio la soja y el maíz GM rara vez se consumen en forma directa.

Hace poco, la polémica ganó intensidad cuando la fábrica de alfajores Havanna firmó un acuerdo con Bioceres, la empresa que tiene la licencia del trigo HB4.

En Europa existe un fuerte rechazo a los productos que estén elaborados con cultivos transgénicos.

La proteína y el aceite de soja y el jarabe de maíz son ingredientes comunes de los alimentos altamente procesados. Pero en muchos países europeos estos productos no están en los estantes de los supermercados.

Desde la Sociedad Argentina de Nutrición aseguran que, según la evidencia reunida a la fecha, los alimentos derivados de los cultivos transgénicos han demostrado ser seguros, tanto para la salud humana como animal.

El ambientalismo denuncia que los productos que se hagan con este trigo tendrán glufosinato de amonio. “Cuando el trigo llega a tener semillas y puede cosecharse, ya hace tres meses que el herbicida no existe más. Se tiró muchísimos antes. Nunca va a llegar a la semilla, por lo cual es una falacia decir que va a llegar al alfajor”, aseguró en varias entrevistas Raquel Chan.

Por Lucas Viano @lucasviano
REDACCIÓN PENSAR SALUD redaccion@pensarsalud.com.ar ¡Escribínos!
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Tags: cultivos transgénicos en Argentina | glifosato | glufosinato de amonio | soja | soja transgénica | trigo HB4 | trigo transgénico

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