Fiebre amarilla: la vacuna no es suficiente

El Ministerio de Salud y la comunidad científica insisten en que solo deben vacunarse quienes viajen a las “áreas de riesgo” de Brasil. Al mismo tiempo se desaconseja a quienes tienen contraindicaciones. Pero las noticias encendieron la alarma entre los argentinos con planes de vacacionar en el vecino país. La masiva demanda de vacunas pone en riesgo la capacidad de garantizar la vacunación de quienes realmente la necesitan.

Argentina en riesgo

Según advirtió ayer el titular de Médicos del Mundo para América Latina, Gonzalo Basile, el brote de fiebre amarilla que afecta a Brasil desde 2016 “puede generar la reintroducción” de la enfermedad en la Argentina. Esto ocurre porque en nuestro país está presente el Aedes Aegypti, el mosquito transmisor de la fiebre amarilla. Este insecto también es responsable de la transmisión del dengue, zika y chikungunya. Si una persona es picada en Brasil por un mosquito infectado con cualquiera de estos virus, cuando regresa a Argentina puede ser picado por otro mosquito sano que, al infectarse, propague la enfermedad.

Quién tienen que recibir la vacuna

Frente a este panorama resulta clave que quienes viajen a un área de riesgo reciban la vacuna. Es la principal medida de prevención. Esto incluye a quienes viajen a los estados de Río de Janeiro, San Pablo, Espíritu Santo y algunas ciudades de Bahía (Salvador de Bahía y Praia do Forte). No está recomendado vacunarse a quienes viajen a Florianópolis, Camboriú, Fortaleza, Natal y Recife, entre otros destinos. Un punto importante a considerar: para ser efectiva la vacuna debe aplicarse 10 días antes del viaje.

Si durante el viaje o luego de regresar tenés fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, dolor muscular, náuseas o vómitos, consultá rápidamente al médico.

Aún estando vacunados contra la fiebre amarilla, los viajeros deben cuidarse de las picaduras de mosquitos. Se aconseja usar repelentes y ropa de mangas largas y colores claros. Además, tener mosquiteros o aire acondicionado en el hospedaje. Pero también hay otros consejos para tener en cuenta.

Mejor prevenir

  • Evitá, en la medida de lo posible, exponerte al aire libre durante las primeras horas de la mañana y al atardecer. Estas son las horas de mayor actividad del mosquito.
  • Usá mangas largas y pantalones largos si hacés actividades al aire libre.
  • Utilizá espirales o tabletas repelentes.
  • Protegé la cunas o cochecito de tu bebé con mosquiteros tipo tul al permanecer al aire libre y cuidá que permitan una correcta ventilación.
  • Utilizá repelentes sobre la piel expuesta y renová su aplicación cada 3 horas aproximadamente. Utilizá productos que contengan DEET (N,N-dietil-m-toluamida) ya que son los más eficaces.
  • Rociá también tu ropa con repelente porque los mosquitos pueden picar a través de las prendas de tela fina.
  • Si tu bebé es menor de dos meses de edad no es recomendable que utilices repelentes.
  • Si tu hijo tiene más de dos meses se ponele repelente con concentraciones de 10% de DEET. Te recomendamos leer las etiquetas de los productos.
  • No permitas que los niños pequeños se apliquen ellos mismos el repelente, siempre lo debe hacer un adulto evitando aplicarlo en los ojos y bocas de los niños y usarlo cuidadosamente alrededor de los oídos.
  • No apliques el repelente en las manos de los niños, ya que éstos podrían poner sus manos en sus bocas, ni en piel irritada, cortada o quemada.
PENSAR SALUD

¿Es realmente necesario vacunarse para viajar a Brasil?

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