Preocupación por las bajas tasas de cobertura de las vacunas de los 11 años ¿cuáles son?

adolescentes
1 abril, 2022

La vacunación parece una cosa de niños y de personas mayores, pero también existen inmunizaciones fundamentales que deben aplicarse durante la adolescencia. En Argentina, son las vacunas de los 11 años.

La tasa de cobertura en este grupo etario es baja en Argentina. Incluso los expertos sugieren que para completar el Calendario de Nacional de Vacunación se justificaría que se utilizaran las mismas estrategias aplicadas, por ejemplo, con la Vacuna contra el COVID-19.

Cuáles son las vacunas de los 11 años

Cuando el niño ingresa a la escuela primaria debe recibir cinco vacunas. El siguiente momento de inmunización, según el Calendario Nacional de Vacunación, es a los 11 años, cuando debe recibir:

  • Vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH). Varones y mujeres deben colocarse dos dosis separadas por seis meses. Esta vacuna previene el riesgo de contraer cáncer en la adultez.
  • Triple Bacteriana Acelular. Es un refuerzo de la quíntuple, ya que previene la infección de difteria, tétanos y tos convulsa (coqueluche).
  • Meningococo. Se coloca una única dosis formulada para población adolescente. Las dosis anteriores deben aplicarse entre los 3 y 15 meses.
  • Triple Viral. Si no se aplicaron en la niñez, también es un buen momento para iniciar el esquema o aplicarse un refuerzo de la triple viral contra sarampión, rubeola y paperas.

Andrea Uboldi, vicepresidenta de la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (Save) asegura que es importante completar estas inmunizaciones de los 11 años no solo para la protección del propio adolescente.

“En esa etapa de la vida puede que haya adolescentes con esquemas incompletos o que deban reforzar la respuesta inmune. También hay vacunas específicas, como la contra el VPH”, detalla. Y agrega: “En el caso del meningococo, sabemos que los adolescentes funcionan como reservorios del patógeno. Al vacunarlos, se protegen ellos, pero también a los niños más pequeños, que son la población de mayor riesgo”.

La vacuna contra el VPH

En 2011, Argentina incorporó la vacuna contra el VPH para mujeres adolescentes de 11 años. “El objetivo fue disminuir incidencia y mortalidad de cáncer de cuello uterino. Es un virus que todos tenemos. Se refleja como llagas que se detectan en el papanicolau. Es condición necesaria para el desarrollo del cáncer”, explica Uboldi.

La experta detalla que luego se sumó a los varones adolescentes por tres motivos: para darle equidad de género a la campaña, para avanzar en la inmunidad de rebaño y porque se determinó que el VPH también puede ser causa de cáncer de pene, orofaringeo y anal.

 

Coberturas muy bajas en las vacunas de los 11 años

A pesar de que figuran en el Calendario de Vacunación, las coberturas en los adolescentes son muy bajas.
En 2020, solo el 71% de las mujeres y el 63% de los varones se aplicaron la primera dosis de la vacuna contra el VPH, según datos del Ministerio de Salud de la Nación. Para la segunda dosis, los porcentajes descienden a 45,8% y 39%, respectivamente.

A su vez, la cobertura de inmunización muestra grandes diferencias por provincias, según un informe de Unicef. Mientras que Formosa y La Pampa superan el 75% de las adolescentes que se aplicaron la segunda dosis, en Catamarca, Misiones y San Luis la cobertura no alcanza el 30%.

En cuanto a la triple bacteriana acelular, el porcentaje de cobertura en adolescentes de 11 años fue del 71,2% para el 2020. Es una cifra, 10% más baja que la lograda de promedio entre 2015 y 2019.

Cómo convencer a los adolescentes para que se vacunen

Uboldi explica que los adolescentes son atendidos por los pediatras, pero no se les realizan controles tan seguidos como a los niños. “No van a un control de salud salvo por un accidente. Además, están forjando su personalidad y eso los hace reacios a acatar la decisión de la autoridad y de los padres”, argumenta Uboldi.

Por eso cree que no hay que utilizar las mismas estrategias que con los niños. “Es más fácil si se trabaja con los pares y por fuera de las instituciones de salud”, explica.

En este sentido, destaca lo que se realizó en algunas jurisdicciones con la campaña contra el COVID-19. Se instalaron puestos de vacunación en eventos deportivos, recitales y sitios de veraneo.

A su vez, el control escolar del carné de vacunación entre los adolescentes no es tan estricto como en el ingreso a la primaria. Uboldi sugiere aplicar lo que estipula la nueva ley de vacunas, sancionada en 2018.

Por ejemplo, que el carné de vacunación se exija para obtener el seguro de riesgos del trabajo cuando la persona es contratada en un empleo formal; y en la tramitación o renovación de DNI, pasaporte o la licencia de conducir.

Qué pasa si el carné de vacunación se perdió

Uboldi explica que no hay inconveniente en sobrevacunar a una persona si, por ejemplo, perdió el carné de vacunación y no sabe si tiene los esquemas al día.

Igualmente, la experta recomienda revisar el carné de vacunación de los adolescentes para saber si deben recuperar inmunizaciones como las de la hepatitis A y B, la doble/triple viral o varicela. En estos casos, hay que consultar con un agente de salud para que lo asesore sobre cuándo aplicar cada dosis.

Por Lucas Viano @LucasViano
REDACCIÓN PENSAR SALUD
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