Qué tan peligroso es utilizar celulares con tecnología 5G

Los riesgos para la salud de usar el celular. (Dean Moriarty / pixabay.com)
10 enero, 2023

El Universo, nuestro planeta y nosotros somos esencialmente materia (átomos) y ella irradia ondas electromagnéticas, desde la luz visible para nuestros ojos hasta las ondas infrarrojas y ultravioletas del sol.

Aunque se producen naturalmente, en los últimos años la humanidad creó muchos aparatos que funcionan gracias a ellas. Radios, hornos microondas, celulares, routers de Wifi y equipos para radiografías necesitan ondas electromagnéticas para hacer su trabajo.

¿Qué tan peligroso para nuestra salud es convivir con ellas a diario?

Celulares y ondas electromagnéticas

Primero hay que dividir al espectro en dos tipos de ondas:

  • Ionizantes. Son las más peligrosas porque tienen la capacidad de eliminar electrones de los átomos de nuestros órganos. Algunas fuentes de ondas ionizantes son: los aparatos de Rayos X y cualquier material radioactivo. Viajar en avión aumenta la exposición a ellas porque a más altura, hay mayor exposición a la radiación cósmica que es ionizante. Por suerte, no convivimos a diario con ellas.
  • No ionizantes. Son menos peligrosas porque la energía es muy baja como para modificar los átomos de nuestro organismo. Entre estas últimas están las de radio frecuencia presentes en las tecnologías 4g y 5G de nuestros celulares, el Wifi y el microondas.

¿Qué es la tecnología 5G que llegará a nuestros celulares?

La tecnología 5G es el próximo paso de la telefonía celular. En los países desarrollados las antenas de este tipo ya cubren buena parte de sus territorios. “Por el momento no hay despliegue de tecnología 5G en nuestro país. El Enacom aún no ha definido la porción del espectro que se utilizará para este servicio”, asegura Noelia Veglia, ingeniera integrante del Laboratorio de Radiocomunicaciones de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC).

Según algunos expertos, está previsto una penetración de alrededor del 12% en toda América latina para 2025.

El 5G promete más velocidad (hasta 20 veces más rápida) y menos tiempo de latencia en la señal. La latencia es el tiempo que tarda en transferirse los datos dentro de la red. La latencia del 4G es de 100 milisegundos; la del 5G bajará a 1 milisegundo. Esto es clave, por ejemplo, para los autos que se conducen solos.

“El principal cambio tecnológico es que utilizan otras frecuencias más altas. Esto implica que el despliegue sea diferente y se utilicen celdas de menor área de cobertura y, por lo tanto, menor potencia radiada”, explica Veglia.

Aunque cada antena emitirá menos radiación, se necesitará una red más densa de estaciones. “Los consumidores reclamamos más conectividad, más calidad de imagen y respuestas más inmediatas. Esto implica mayor ancho de banda transmitido en el mismo tiempo. Es por ello que se implementan estos cambios de tecnología”, comenta Veglia.

Las radiofrecuencias del celular pueden producir calentamiento

Más allá del salto tecnológico, el 5G seguirá utilizando las ondas de radio, que siguen siendo no ionizantes. “Después de varias décadas de investigación de campos electromagnéticos de radiofrecuencia (RF EMF) sobre numerosos efectos potenciales para la salud, el único efecto comprobado relevante es el calentamiento del tejido expuesto”, asegura un documento de la Comisión Internacional sobre Protección Frente a Radiaciones No Ionizantes (ICNIRP), dependiente de la ONU.

Cuando estas ondas penetran en nuestro cuerpo hacen vibrar las moléculas y así calientan los tejidos. “El cuerpo puede acomodarse a un pequeño aumento de calor. Sin embargo, por encima de un determinado nivel, la exposición a RF EMF y el aumento de temperatura que la acompaña pueden provocar efectos graves en la salud, como insolación y quemaduras, apunta el texto.

También indica que los efectos agudos y a largo plazo de la exposición a RF EMF por debajo del umbral térmico se han estudiado ampliamente sin demostrar efectos adversos para la salud.

“No hay evidencia científica suficiente para asegurar si las radiofrecuencias de celular (4G y 5G) suponen un riesgo para la salud.”, asegura Veglia.

Antena de celular (Maxwell Fury / pixabay.com)

Antena de celular (Maxwell Fury / pixabay.com)

No se han demostrado otros efectos en la salud

El texto asegura que se han realizado investigaciones sobre si las RF EMF provocan dolores de cabeza, dificultad para concentrarse, pérdida de la calidad del sueño, de la función cognitiva, efectos cardiovasculares, entre otros, sin resultados contundentes.

“El único hallazgo observado consistentemente es un pequeño efecto sobre la actividad cerebral medida por electroencefalografía (EEG). Sin embargo, no se ha demostrado que afecten la calidad del sueño ni se asocien con ningún otro efecto adverso”, detalla.

De todas maneras, Veglia explica que cada país tiene un marco regulatorio que fija límites máximos de radiación que puede emitir una estación base y un celular. “Esos valores fueron definidos por la ICNIRP, es por esto que es necesario un control periódico, sobre las antenas”, asegura. El grupo de Veglia realiza este tipo de controles en la provincia de Córdoba.

¿Qué pasa con el uso frecuente de los celulares?

Si bien las antenas de telefonía celular tienen más potencia de radiación, las personas vivimos pegados a nuestro celular, que también irradian RF EMF. Lo llevamos en el bolsillo, lo manipulamos con nuestras manos y lo acercamos constantemente a nuestra cabeza.

En su momento la Agencia Internacional de Investigación sobre Cáncer (dependiente de la OMS) categorizó a los teléfonos celulares como “posible cancerígeno” (categoría 2B). “La agencia evalúa estudios científicos de todo el mundo y categoriza diferentes agentes en función de las evidencias. Dentro de este grupo 2B se encuentran desde el aloe vera hasta los residuos de combustible”, apunta Veglia.

El documento de la ICNIRP menciona que algunos estudios epidemiológicos informaron “un ligero aumento estadístico en el riesgo de algunos tumores cerebrales para el pequeño grupo de usuarios de teléfonos móviles a largo plazo”.

Pero aclara que esta diferencia estadística puede deberse al sesgo y/o a la debilidad de los análisis. “Varios estudios no han informado un aumento en los tumores cerebrales con el uso de teléfonos móviles. Además, los estudios experimentales en animales y células no han podido confirmar los hallazgos”, señala.

Veglia asegura que no hay evidencia científica suficiente para pensar que el uso del celular represente un riesgo para la salud. «Existe un parámetro SAR (Tasa de absorción de potencia) que indica la cantidad de energía radiada por el celular que absorbe nuestro cuerpo. Este parámetro depende de cada aparato y es un indicador que puede ser útil para aquellas personas que quieren reducir el nivel de exposición”, sugiere.

El nivel de SAR puede leerse en el manual de cada aparato. Un listado de celulares (no están todos) y sus niveles de SAR puede consultarse en esta página de la Oficina Federal de Protección contra la Radiación de Alemania. Obviamente, ninguno supera los niveles fijado por la normativa internacional.

Por Lucas Viano @LucasViano
REDACCIÓN PENSAR SALUD
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Tags: 5G peligros | antenas de celular afectan la salud | los peligros de usar celular | los riesgo para la salud de los celulares | radiaciones no ionizantes