Refaunación: ¿Es posible reintroducir animales para recuperar ecosistemas?

Yaguarete, jaguar, Panthera onca
5 febrero, 2021

Todo el mundo celebraría la reforestación de los paisajes arrasados por los incendios del año pasado. Pero quizás dudarían si lo que se quiere hacer es la refaunación. Se trata de reintroducir animales como yaguaretés, guanacos o pecaríes en un ecosistema.

Sin embargo, la refaunación o resilvestramiento (rewilding, en inglés) es una estrategia que se utiliza desde hace varios años en Argentina.

Hace unas semanas, se logró la primera liberación de yaguaretés (el felino más grande de América) en los Esteros del Iberá después de 70 años de que la especie se extinguiera de este ecosistema. La iniciativa fue llevada a cabo por la Fundación Rewilding Argentina.

La Administración de Parques Nacionales  realizó la primera refaunación en Argentina hace más de 15 años en el Parque Nacional Quebrada del Condorito, en Córdoba.

“Mariua y sus cachorros Karai y Porã están completamente libres. En la última fase estuvieron dentro de un corral de 30 hectáreas. Pero hace unos días lo abrimos y la madre con sus crías se establecieron a unos 900 metros de ese recinto”, cuenta Talía Zamboni, coordinadora de rewilding en el Iberá para la ONG.

Polémica

Aunque las iniciativas muestran algunos resultados exitosos, no dejan de ser polémicas. “Hay un consenso en que el proyecto de refaunación no debe tener como objetivo la recuperación de la especie en sí, sino recuperar funciones del ecosistema”, asegura Fernando Barri, biólogo del Conicet y especialista en Manejo de Vida Silvestre.

Y agrega: “En la academia hay dos escuelas, están quienes rechazan la refaunación por las consecuencias inesperadas que puede traer al ecosistema y otros que la aceptan”. Barri cree que hay que hacer el esfuerzo, así como se realizan tareas de reforestación. Por eso celebra el trabajo de las ONG, más pragmáticas en estas iniciativas.

Hay decenas de iniciativas en el mundo. La más famosa fue la reintroducción de lobos en el Parque Yellowstone, en EE.UU, en 1995. Dos décadas después los investigadores demostraron que este predador había cambiado el curso de los ríos.

Zamboni asegura que siempre que se habla de manejo activo de animales, se generan dudas, sobre todo en el ambiente académico. “Hay una diferencia entre el tiempo que necesita la academia para recolectar datos e investigar, y relativa urgencia que requieren los proyectos de conservación. Una topadora desmonta en pocos días. Entonces, debemos actuar a la velocidad en que se dan estos procesos de destrucción”, asegura.

Otros proyectos

La Administración de Parques Nacionales (APN) realizó la primera refaunación en el país hace más de 15 años en el Parque Nacional Quebrada del Condorito, en Córdoba. Se liberaron guanacos en el área protegida, una especie extinta localmente.

Pero el objetivo no era recuperar al guanaco, sino su función de pastoreo, clave para el ecosistema. Se habían reemplazado por ganado vacuno que provoca sobrepastoreo y erosión. En una segunda reintroducción en 2011, el 95 por ciento de los ejemplares sobrevivieron.

Luego, la apuesta fue por la vizcacha en 2019. La tarea parece exitosa por el momento, ya que la población se mantiene estable. Vizcacha y guanaco también ayudan a rearmar las redes tróficas: el puma come a guanacos y vizcachas, que a su vez comen pasturas y pajonales.

En el Parque Luro, un área protegida provincial de La Pampa, también se reintrodujeron estas dos especies.

La Fundación Rewilding también realizó reintroducciones en los Esteros del Iberá del venado de las pampas, pecarí de collar y del guacamayo rojo (extinto en Argentina) y el moitú, dos aves dispersoras de semillas que ayudan a formar bosques. Y en el Parque Nacional El Impenetrable, en Chaco, están comenzando con la reintroducción de yaguareté.

Evaluar el éxito

Zamboni reconoce que es muy difícil evaluar el éxito de un proyecto de rewilding. “Estaremos conformes si el núcleo inicial de ejemplar se logra reproducir por sí solo, si no hay conflicto con humanos y si hay una mortalidad baja”, apunta.

Barri recuerda que en la reintroducción de guanacos evaluaron si el comportamiento, dieta y reproducción eran similares a otras poblaciones silvestres. “Otro factor de éxito es si se logra una población mínima estable sin que necesite más reintroducciones”, explica.

En el caso de yaguareté en el Iberá, Barri cree que para que eso ocurra se necesitarán entre 50 y 100 ejemplares. “Son décadas de trabajo. Pero también hay que eliminar las causas que en un primer momento ocasionaron la extinción de la especie”, advierte el biólogo.

En el mundo

Hay decenas de iniciativas de rewilding en el mundo. Una de la más famosa fue la reintroducción de lobos en el Parque Yellowstone, en EE.UU, en 1995. Dos décadas después los investigadores demostraron que este predador había cambiado el curso de los ríos.

¿Cómo fue posible? Los lobos asechaban las costas de los ríos para cazar ciervos. Estos animales comenzaron a evitar esas zonas en busca de comida. Sin este sobrepastoreo, las riberas se llenaron de árboles, los castores prosperaron y comenzaron a talar los troncos para hacer diques que modificaron el curso de los ríos.

Por Lucas Viano @lucasviano
REDACCIÓN PENSAR SALUD
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Tags: biodiversidad | fauna | parques nacionales

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