Campañas Saludables

¡Así nos cuidamos en verano!

hombre en la playa en traje de baño junto a sombrilla
1 enero, 2020

OSPAT invita a disfrutar saludablemente del sol y protegerse de los efectos perjudiciales. El verano es el momento en el cual nuestra piel corre riesgos. Lo mejor es cuidarnos y cuidar nuestras familias con responsabilidad.

Los efectos del sol por exposiciones prolongadas y repetidas año tras año pueden derivar en afecciones del sistema inmunitario corporal; envejecimiento prematuro de la piel; aparición de arrugas; riesgo de cáncer de piel; cataratas; y otros problemas de salud.

Por ese motivo, OSPAT te recuerda que la exposición excesiva al sol es un peligro importante para la salud. También, que ningún producto de protección solar puede filtrar TODA la radiación ultravioleta. Ese es el motivo por el que es vital consultar al médico antes de exponerse al sol.

Conocé tu riesgo individual

CONSULTÁ CON TU MÉDICO ESPECIALISTA QUÉ TIPO DE FACTOR DE PROTECCIÓN CORRESPONDE A TU PIEL

  • Si tu tez es clara, tenés ojos claros, si trabajás al aire libre, corés mayor riesgo.
  • Si consumís medicamentos, drogas, cosméticos, píldoras anticonceptivas, podés tener sensibilidad aumentada a la exposición solar como efecto secundario (fotosensibilidad). Consultá al médico antes de exponerte al sol. Quizá debas tomar precauciones adicionales.
  • Evitá las camas solares. La luz UV (ultravioleta) que emiten las cabinas de bronceado causa quemaduras y envejecimiento cutáneo prematuro. Aumenta también el riesgo de padecer cáncer de piel.

Protegerse y proteger a los niños

niña con gorrito jugando en la playa con balde

  • Protegé a los niños. Son especialmente vulnerables a la radiación ultravioleta y suelen pasar más tiempo al aire libre que los adultos.
  • Los menores de un año deben permanecer siempre a la sombra y preferiblemente en áreas verdes, con reparo de vegetación.
  • Usá ropa protectora. Los sombreros de ala ancha y la ropa suelta protegen del sol. Los anteojos de sol que filtran toda la radiación UV-A y UV-B reducen mucho el riesgo de lesiones oculares.
  • Usá filtros y pantallas solares. Aplicalo 30´ antes de cada exposición al sol. Y de nuevo cada dos horas mientras se está al sol.
  • No prolongar exposición al sol aunque hayas utilizado un filtro solar.
  • Los días nublados no disminuyen el riesgo de exposición a la radiación ultravioleta.
  • Enseñar a los niños a protegerse del sol desde temprana edad. El daño solar sobreviene con cada exposición solar sin protección y se acumula durante el transcurso de la vida.

Evitá la exposición excesiva a la luz solar

  • Reducí la exposición del sol del mediodía. Los rayos ultravioletas solares son más intensos entre las 10 y las 16 hs (cuando el largo de su sombra es más corta que su altura).
  • Cuidate con las superficies reflexivas. La arena, la nieve, el hormigón y el agua pueden reflejar en tu piel más de la mitad de los rayos solares, ya que reflejan los rayos ultravioletas en más de 80%.

Tener en cuenta los primeros síntomas de exposición excesiva:

  • Enrojecimiento de la piel (eritema solar)
  • Quemadura solar
  • Reacciones fotoalérgicas: urticarias, eczemas, etc.
  • Problemas oculares: lagrimeo, irritación, conjuntivitis.

Recordá: Es vital consultar al médico si tenés alguno de ellos.