“Para mí, tener salud es estar en paz”

Damián Blaum comenzó a nadar siendo muy chico, como remedio para controlar el asma. A los 6 años ya entrenaba 4 veces por semana y, a los 10, tuvo su primera competencia como deportista federado.
Si bien la natación es recomendada para las personas asmáticas, el cloro que se usa para desinfectar la pileta puede agravar los síntomas de esta enfermedad. Pero esto no ha sido jamás un obstáculo para Damián, que a los 16 años comenzó a desarrollarse en la disciplina de aguas abiertas y la continúa hasta la actualidad.
Además de formar parte del seleccionado argentino de natación entre 1999 y 2013, Damián Blaum fue campeón y cuatro veces subcampeón mundial de natación de aguas abiertas.

Nos encontramos con él en CENARD, donde entrena junto a deportistas de alto rendimiento de todo el país y junto a los seleccionados argentinos.

El entrenamiento invisible

A medida que iba creciendo comenzó a tomarse más en serio el deporte de alto rendimiento, focalizado en la búsqueda de la perfección y de resultados. “Porque en definitiva lo que busco es rendir al máximo. Y para rendir al máximo no sólo necesito nadar rápido cada día, sino también otra cosa, que nosotros llamamos el entrenamiento invisible”. Damián explica que esta preparación invisible es lo que ni el entrenador ni la gente ve, porque sucede puertas adentro de la casa de un deportista, como el descanso y la alimentación.
Desde hace unos años procura dormir entre 7 y 8 horas cada noche y 1 hora cada tarde, entre los entrenamientos. También comer sano, evitar las frituras, comer más pescado y muy esporádicamente carnes rojas. “No es que no me gusten, evidentemente las milanesas de mi abuela son lo máximo, pero no necesito comer frituras. Como muchísimas verduras en todas las comidas”.


Cuando era chico no le daba mayor importancia a la alimentación. Comía de todo, aunque no le gustaban demasiado las verduras y su dieta incluía carnes rojas casi a diario. Con el correr de los años se dio cuenta de que las verduras son prácticamente la base de la alimentación de un deportista, junto con las frutas.
Según Damián, todas las frutas y verduras son fundamentales en nuestra dieta y en nuestra vida diaria. Recomienda siempre comer al menos 4 frutas distintas por día y, si se puede comer más, mejor. En el desayuno, en el almuerzo, en la merienda, en la cena, después de cada entrenamiento, después de la práctica deportiva, sea de alto rendimiento o no, son todas oportunidades para comer vegetales.

“Permitirse desconectarse un rato y realizar una actividad que te aporte, que te sirva para la cabeza, la salud tiene que ver con eso”.

“Una cosa que aprendí con el correr de los años -no me lo dijo una sola nutricionista, sino que me lo dijeron varias- es que hay una cosa que se llama ventana metabólica. Durante los primeros 30 minutos posteriores a terminar de realizar una entrenamiento físico, es el momento en mejor se asimila la ingesta. Ese es el momento en que hay que comer una fruta o una barrita de cereal. Especialmente una fruta”.
La hidratación, otro factor clave para mantenerse saludable, nunca fue un problema para Damián, que entrena dos veces por día y toma casi 1,5 litros de agua en cada entrenamiento. Fuera de los entrenamientos, bebe al menos 2 litros más de agua. “Siento la necesidad y cuando no estoy bebiendo líquido no me siento bien. Hay mucha gente que espera a tener sed para beber y creo que no está bueno”.
Damián se sorprende un poco de que cada vez que se junta a comer un asado con sus amigos tiene que recordarle al encargado de comprar las bebidas que por favor compre agua, “porque ni Esther ni yo no tomamos gaseosa, nos gusta el agua.” “Che, pero asado con agua…”, te dicen”.

Cuerpo y mente

Hace tiempo aprendió a hacer meditación, con una psicóloga deportiva del CENARD. Esta técnica lo ayuda a focalizarse en un objetivo y a no tener distracciones. En el deporte de alto rendimiento, sobre todo cuando se acerca una competición, hay momentos en que la ansiedad hace que les resulte muy difícil descansar. Tener la capacidad de meditar y visualizar la escena de la competición es una herramienta para conservar la calma.


También practica yoga, otra de las herramientas que aprendió en los últimos años e intenta utilizarla en favor tanto de la actividad deportiva como de su bienestar general.

Damián explica que al “entrenamiento invisible” no lo ve ni el entrenador ni la gente: sucede puertas adentro de la casa de un deportista y son el descanso y la alimentación.

Para Damián el tema de la meditación es más personal, pero sin ninguna duda recomendaría la práctica de yoga para cualquier persona: “para el que fuma, para el que trabaja 12 horas frente a una computadora, para el que hace deporte de alto rendimiento, para las embarazadas. No tiene ninguna contraindicación, es excelente”.
“La salud no es solamente no tener inconvenientes, enfermedades. Para mí tener salud es estar en paz. Hoy en día, con el mundo alocado que vivimos y con la cantidad de cosas que van sucediendo, es muy difícil sugerir a la gente que no tenga estrés”, afirma convencido de que los beneficios de realizar una actividad son fundamentales para el bienestar físico, pero sobre todo para la “cabeza”. “Permitirse desconectarse un rato y realizar una actividad que te aporte, que te sirva para la cabeza, la salud tiene que ver con eso”.

 

Alimentación y crianza

Damián y su esposa Esther Núñez, también nadadora de aguas abiertas y deportista de alto rendimiento, esperan el nacimiento de su primera hija. ¿Cómo será la dieta que le ofrecerán a la niña? Dice que lo que intentarán es inculcarle una dieta sana.
“Sobre todo, lo que me gustaría hacer es algo que hace mucho mi hermana, que es pediatra y está en el tema. Me encanta que mi sobrina, con un año de vida, creo que probó todas las frutas, todas las verduras y las texturas de cada alimento. Creo que eso es interesante, porque cuando uno es chiquito le toma manía a muchas cosas. Y si le tomás manía de chiquito por ahí no lo comés nunca. Creo que si de chiquito empiezan a conocer cada alimento, sabor, textura, eso va a ayudar.”
De todas formas, Damián reconoce que será inevitable que su hija pruebe otros alimentos fuera de su casa. Cuando la lleve a un cumpleaños sabe que descubrirá las papas fritas, los chizitos, los palitos y la Coca Cola. “Pero a mí me encanta tomar licuados y jugos de fruta. Me fascina eso, me parece sano y rico. Prefiero que primero pruebe eso, aunque igual va a probar todo”.

Damián Blaum obtuvo en 2013 el título mundial en natación de aguas abiertas. Además de contar con una trayectoria poblada de logros y reconocimientos, es el deportista que representa a la Obra Social OSPAT.

Casado con Esther Núñez, también nadadora de aguas abiertas en el circuito internacional, esperan en unos días el nacimiento de su primer hijo.

PENSAR SALUD
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