Los 10 mitos más comunes sobre el cáncer

biciseda

Existen ciertas ideas generalizadas sobre el cáncer, sobre sus causas y sobre las consecuencias del tratamiento. Aunque muchas son erróneas desde un punto de vista científico, parecen tener sentido para mucha gente. El problema es que una idea falsa sobre el cáncer puede causar preocupaciones innecesarias e, incluso, complicar decisiones acertadas para la prevención y el tratamiento. A continuación, un listado de los 10 mitos más comunes, para echar luz sobre algunas ideas comunes sobre el cáncer.

Mito 1: El cáncer es hereditario, sólo se presenta en personas con familiares que tienen o tuvieron cáncer

Falso: El cáncer no siempre es hereditario. La mayoría de los casos de cáncer se dan en personas que no tienen antecedentes familiares. Sin embargo, algunos tipos de cáncer sí se desarrollan con más frecuencia en ciertas familias que en el resto de la población. Por ejemplo, los de piel, mama, ovario, próstata y colon se reiteran a veces en varios miembros de una familia.

Mito 2: El cáncer inevitablemente lleva a la muerte

Falso: Tener cáncer no implica sentencia de muerte. Actualmente -gracias a la existencia de diversidad de tratamientos- más de la mitad de los cánceres que se diagnostican de forma temprana, pueden curarse.

Mito 3: Los edulcorantes artificiales causan cáncer

Falso: Muchos alimentos tienen edulcorantes como la sacarina y el ciclamato. Las denominadas bebidas “light” contienen en su mayoría compuestos como el aspartamo. Estudios realizados en poblaciones humanas no evidenciaron hasta el momento que produjeran cáncer.

Mito 4: La depresión, la angustia y el stress pueden causar cáncer

Falso: El hecho de que una persona esté deprimida, triste o con stress, no genera un riesgo mayor de tener cáncer. No existe ninguna investigación o estudio que demuestre la asociación entre sentimientos o estados de ánimo con la aparición de esta enfermedad.

Mito 5: Si hay metástasis, no hay posibilidad de cura

Falso: La metástasis (que implica la extensión del tumor a otra parte del cuerpo, más allá de su localización original) suele ser un signo de mal pronóstico; pero no supone que el cáncer sea incurable.

Mito 6: No hay nada que una persona pueda hacer para evitar el cáncer

Falso: La adherencia a pautas de vida saludable favorece la reducción del riesgo de enfermar, esto es: una alimentación rica en frutas, verduras y legumbres, baja en grasas y carnes rojas; la actividad física regular; mantener el peso corporal en índices normales, evitar el tabaco y disminuir la ingesta de alcohol. Algunos tipos de cáncer en sus etapas iniciales pueden no causar síntomas y en este período tienen una alta posibilidad de curación si se detectan tempranamente. Es por este motivo que se aconsejan estudios preventivos: a las mujeres, el PAP a partir de los 25 años y la mamografía a partir de los 50 años; a varones y mujeres mayores de 50 años, se les recomienda realizarse el test de sangre oculta en materia fecal.

Mito 7: Si fumo pocos cigarrillos no tengo riesgo de contraer cáncer

Falso: El riesgo de desarrollar cáncer aumenta a partir del primer cigarrillo que se fuma. De hecho, sólo respirar el humo que exhala una persona que fuma implica mayores posibilidades de contraer enfermedades cardiovasculares, pulmonares y cáncer. La única cantidad segura de cigarrillos a fumar es CERO. Además es importante promover el cumplimiento efectivo de los ambientes 100% libre de humo. El tabaco es la principal causa evitable de cáncer, no sólo de pulmón sino de vías respiratorias altas, vejiga y páncreas, entre otros. Las personas que dejan de fumar poco a poco reducen las posibilidades de enfermarse.

Mito 8: Una vez que comience con el tratamiento (quimioterapia, radioterapia) la voy a pasar muy mal, tendré que dejar de trabajar y de hacer las actividades que habitualmente realizo (deportes, salidas con amigos, hobbies)

Falso: El tratamiento contra el cáncer afecta a las personas de diferentes maneras. Cómo se sentirá una persona en particular depende de su estado de salud previo al tratamiento. La mayoría de los pacientes con cáncer siguen trabajando mientras reciben tratamiento. Sus actividades diarias dependen del tipo de cáncer que tienen, de la etapa que transitan y de la clase de tratamiento que reciben. Para poder encarar bien esta etapa es importante una buena comunicación con el oncólogo, ya que si bien las terapias son tóxicas para el cuerpo, casi todos sus efectos son previsibles y por lo tanto el paciente bien informado puede prepararse adecuadamente para que el tratamiento interrumpa lo menos posible su vida normal.

Mito 9: Cuanto más avanzado está el cáncer, más dolor genera

Falso: No todos los cánceres duelen. Pero para el cáncer doloroso existen numerosos recursos, entre ellos la morfina. Que el cáncer produzca dolor no implica que sea más mortífero.

Mito 10: El consumo de morfina genera adicción en los pacientes que tienen cáncer

Falso: La morfina es un analgésico opioide que se indica a personas que poseen dolor severo debido al cáncer u otras enfermedades. Su consumo no genera adicción. Cuando el dolor está controlado -porque la causa que lo desencadenó se alivia- puede retirarse paulatinamente.

MINITERIO DE SALUD DE LA NACION
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