Matanza-Riachuelo: una de las 10 zonas más contaminadas del mundo

La cuenca Matanza – Riachuelo es una de las 10 zonas más contaminadas del mundo. Este río, que nace en la provincia de Buenos Aires y desemboca en el Río de La Plata, recibe agentes gran cantidad de contaminantes. Esta situación no es nueva, tiene su origen hace más de un siglo. Y lo más grave es que afecta a millones de personas, expuestas a vivir en un ambiente insalubre.

El agua es un recurso necesario para la subsistencia de los seres vivos. Pero este recurso natural sufre las acciones contaminantes de personas y empresas. A pesar de las promesas de los sucesivos gobiernos, la contaminación de Riachuelo sigue alcanzando niveles críticos. Esto tiene consecuencias gravísimas para la salud y calidad de vida de quienes viven cerca de él.

Más promesas

La dificultad de su tratamiento se atribuye muchas veces a su gran extensión. La cuenca Matanza – Riachuelo atraviesa 14 municipios de la provincia de Buenos Aires y varios barrios de la capital del país. 5 millones de personas viven en esta región que alberga 20.000 industrias, además del Polo Petroquímico Dock Sud, uno de los mayores de Argentina.

Este año, el jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires Horacio Rodríguez Larreta, expresó públicamente su deseo de que los vecinos que aún viven cerca del Riachuelo sean relocalizados.

El complejo habitacional Lacarra es uno de los construidos para albergar a las familias de la cuenca Matanza-Riachuelo. Aunque 700 familias ya se mudaron, aún quedan más de mil.

De todas formas la situación actual del Riachuelo es alarmante. La carga orgánica no es la única que lo hace peligroso: cromo, hidrocarburos y sulfuros también tienen que ser controlados.

La ciudad de Buenos Aires tiene responsabilidad, junto con la provincia de Buenos Aires y el Estado Nacional, en el proceso de saneamiento del mismo.

Dos siglos de promesas

1811. Anunció “su limpieza el Primer Triunvirato”. En ese momento funcionaban mataderos y saladeros.

1871. La Cámara de Diputados provincial se comprometió a canalizarlo y limpiarlo.

1993. La secretaria de Desarrollo Sustentable de ese entonces, María Julia Alsogaray, prometió que “en un plazo de 1000 días el agua sería apta para consumirla”.

2006. La funcionaria Romina Picolotti puso un plazo de “una década para su estimado saneamiento”.

2008. La Corte Suprema de Justicia de la Nación dictó una sentencia histórica, en la cual ordenó a los tres Estados demandados a sanear el Riachuelo.

El Riachuelo hoy

Hoy en día, se realizan análisis acerca de dónde proviene la contaminación de plomo, ya que muchas de las personas que viven cerca de ahí tienen elevados índices de plomo en sangre.

Dorina Bonetti, titular de la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo (Acumar), en marzo de este año no quiso responder preguntas acerca de la fecha estimada de saneamiento del Riachuelo.

Bonetti afirmó que “las demoras se deben principalmente a que las ejecuciones son más complicadas de lo estimado en el plan inicial”.  Y señaló que “para 2019 estarían relocalizados el 100% de los vecinos de la villa 21-24, de Barracas, uno de los barrios más afectados”.
De todos modos, las relocalizaciones deberían haber finalizado en 2013.

La ONG Greenpeace se enfoca en la descontaminación de ecosistemas acuáticos. En el caso de Argentina, sus esfuerzo se focalizan en la recuperación de la cuenca del Riachuelo.

PENSAR SALUD

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